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Lo que dice Texas y lo que el presidente quiere - El Diario

PUBLICADO: FEB, 28, 2015 12:01 AM EST

C. Mario Russell, abogado de Caridades Católicas

La demanda presentada por Texas y 25 estados más en contra del Programa de Acción Diferida del presidente Obama para 4.7 millones de inmigrantes indocumentados estaba destinada a llamar la atención de los tribunales federales. Uno de ellos, el juez Andrew Hanen en Brownsville, Texas, tenía que encontrar por lo menos una razón para no estar de acuerdo con el presidente.

Debido a que en su opinión el estado de Texas tendría que absorber el más alto costo por la mayor emisión de licencias de conducir para inmigrantes que califican para la Acción Diferida que cualquier otro estado, la semana pasada el mismo juez Hanen ordenó que los programas sean puestos en espera. Esto era de esperase.

Este lunes, los abogados del gobierno solicitaron que la decisión del juez sea revertida. Esto también era de esperarse. Este pleito de un lado para otro va a continuar por un buen tiempo. Lo más seguro es que la Corte Suprema de justicia tendrá la última palabra.

Por estas razones es importante recordar algunos puntos. En primer lugar, las decisiones que vendrán de los tribunales en los próximos meses no deberían ser de efecto permanente. En segundo lugar, todos los programas anteriores del presidente, incluyendo la iniciativa DACA 2012, continúan intactos y bajo ninguna amenaza. En tercer lugar, cualquiera que piense que es elegible para DAPA o DACA, debería seguir reuniendo pruebas de residencia, de identidad, y ahorrar dinero para las tarifas de envío de sus papeles mientras se mantiene alejado de posibles estafadores.

¿Es esto optimismo ciego? No, es simplemente prudencia y sentido práctico guiado por el consenso de expertos en cuanto a que las leyes de inmigración son decidas en última instancia por el presidente y el Congreso, no el estado de Texas.

Por lo tanto, la decisión del juez Hanen, así fuese de esperarse, no deja de ser inusual. En un principio él permitió que el estado de Texas llevase su caso a la corte para luego pronunciar su decisión de cubrir a los 50 otros estados. Ignorando el hecho de que Texas podría optar por no emitir licencias DAPA o DACA, el juez Hanen dijo que iba a tener en cuenta "el conocimiento de primera mano que proviene de las trincheras en el borde acerca de la situación fronteriza" de su estado, y "un nivel aceptable de sentido común" para llegar a su decisión.

Tal vez el juez pudo haber querido escuchar también lo que el alcalde de su ciudad, Tony Martinez, dijo después de presentar un documento apoyando los argumentos del gobierno federal y las familias indocumentadas en Texas: "No sólo estamos jurídicamente firmes, sino que también es importante que esto se trata de hacer lo que es debido"